CES 2026 y revolución en casa: LG presenta robot doméstico con 5 brazos

Durante la última década, la promesa del robot en casa se cumplió a medias. Tuvimos aspiradoras eficientes y parlantes que responden preguntas, pero faltaba el eslabón perdido: la capacidad de interactuar físicamente con nuestro entorno desordenado y complejo. En CES 2026, esa barrera técnica parece haber caído definitivamente con la presentación de una nueva arquitectura robótica que, por primera vez, replica la anatomía funcional del ser humano.
La gran novedad de LG CLOiD no es que se mueva por la casa, sino cómo lo hace. Alejándose de los diseños industriales rígidos, este asistente introduce un sistema de dos brazos articulados impulsados por motores de alta precisión. La clave de ingeniería reside en sus siete grados de libertad por extremidad.

¿Qué significa esto en la práctica? Mientras que un brazo robótico tradicional se mueve en ejes limitados (arriba-abajo, izquierda-derecha), esta nueva configuración imita la flexibilidad del hombro, codo y muñeca humanos. Esto le permite al dispositivo alcanzar objetos en ángulos difíciles, rodear obstáculos y ejecutar movimientos fluidos y naturales, eliminando la «torpeza» mecánica que solía hacer peligrosos a estos aparatos en espacios compartidos.
El fin de las «pinzas»
Sin embargo, la verdadera revolución ocurre en las extremidades. Hasta hoy, agarrar una copa de cristal o doblar una servilleta era un desafío casi imposible para la robótica de consumo debido al uso de pinzas básicas.
La firma surcoreana ha resuelto esto dotando al autómata de manos con cinco dedos accionados individualmente. Esta decisión de diseño otorga una motricidad fina inédita. El robot ya no solo empuja o levanta cargas pesadas; ahora tiene la destreza necesaria para realizar tareas delicadas y precisas que requieren sensibilidad táctil. Es el salto de la fuerza bruta a la manipulación experta.

Un cerebro que aprende
Toda esta mecánica compleja es orquestada por un chipset central ubicado en la cabeza del dispositivo, que opera bajo el concepto de «Inteligencia Afectiva». A través de una red de cámaras y sensores, la máquina no solo navega, sino que «entiende» el contexto de su entorno, refinando sus movimientos y respuestas con cada interacción.
La visión de fondo es clara: alcanzar el «Zero Labor Home» (Hogar Sin Labores). Pero para que la tecnología realmente nos libere de la carga doméstica y nos devuelva tiempo de calidad, necesitábamos un asistente que pudiera hacer algo más que rodar por el suelo. Con la llegada de esta articulación avanzada, la robótica finalmente ha desarrollado las manos necesarias para cuidar de nuestro hogar.
