Del reconocimiento al mando: Más mujeres despegando en aviación

Por: Mayra Kohler, gerenta de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de SKY Airline.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, el desafío para las empresas es demostrar avances concretos. En una industria como la aeronáutica, eso implica algo muy claro: generar condiciones reales para que más mujeres accedan, se desarrollen y asuman posiciones de liderazgo, incluida la cabina de mando.
Las mediciones externas son una señal relevante cuando reflejan la experiencia de las propias trabajadoras. El ranking Employers For Youth (EFY) FEM 2025, que evalúa cómo las profesionales jóvenes perciben sus oportunidades de crecimiento y entorno laboral, ubicó a SKY entre las empresas destacadas para mujeres profesionales menores de 35 años en Chile y Perú, siendo además la única aerolínea presente en ambos países.
Pero más allá de los rankings, el verdadero desafío está en el desarrollo sostenido: que una mujer pueda ingresar a la industria y visualizar un camino claro de crecimiento; que pueda proyectarse, asumir mayores responsabilidades y avanzar sin que su carrera quede en pausa por razones estructurales.
En SKY hemos ido construyendo una base que permite avanzar en esa dirección. Hoy, el 46% de la dotación en Chile y Perú está compuesta por mujeres y un 33% de los cargos desde subgerencias hacia arriba son ocupados por ellas. Además, la tasa de retorno posnatal supera el 90% a nivel holding. Estos datos no son solo cifras: muestran que existen condiciones para que el desarrollo profesional continúe.
Sin embargo, el desafío más relevante sigue estando en los espacios donde históricamente la participación femenina ha sido menor. A nivel global, las mujeres representan entre un 5% y 6% de los pilotos, según datos de IATA. En SKY, nuestra participación de mujeres pilotos supera ese promedio mundial, reflejando un avance sostenido en un ámbito donde la brecha ha sido históricamente profunda. No se trata de flexibilizar estándares, sino de asegurar igualdad de oportunidades para alcanzarlos.
La experiencia demuestra que cuando las políticas son consistentes, el cambio deja de depender del esfuerzo individual y pasa a ser parte de una decisión estratégica. Programas de mentoría y de acercamiento temprano a la industria son herramientas concretas para acelerar ese proceso.
El crecimiento de la aviación no se mide solo en flota o nuevas rutas, sino también en quiénes ocupan la cabina y los espacios de liderazgo. Ese es el compromiso que debe sostenerse en el tiempo.
