El retorno laboral de marzo genera 13% más de accidentes

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El fenómeno es transversal a todas las regiones y la salud mental emerge como una dimensión crítica.
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Desde la Mutual explican que en marzo se incrementa la exposición habitual debido al retorno masivo al trabajo, mayor movilidad, reactivación productiva y adaptación post-vacaciones.
Volver al trabajo después del verano tiene un costo poco visible, pero persistente. Un análisis de Mutual de Seguridad, basado en más de una década de registros, muestra que marzo es, de manera consistente, uno de los meses con mayor accidentabilidad laboral en Chile.
Entre 2014 y 2025 se registraron 1.131.582 denuncias por accidentes del trabajo, de trayecto y enfermedades profesionales. De ese total, el 9,4% ocurrió en marzo, lo que equivale a casi 1 de cada 10 denuncias al año. Si los eventos se distribuyeran en forma homogénea, ese porcentaje debiera bordear el 8,3%. En la práctica, marzo se ubica 13% por sobre lo esperable, una brecha que se repite año tras año.
“En promedio, cada marzo se registran cerca de 9.000 accidentes y enfermedades profesionales, casi 2.000 más que septiembre, el mes con menor accidentabilidad, y varios cientos por sobre noviembre, que ocupa el 2° lugar. Por lo tanto, es poco probable que se trate de un hecho excepcional. Más bien responde a un fenómeno estructural” señala Rafael Olmos, Gerente de Prevención de Riesgos de Mutual de Seguridad.
Un mes que amplifica la exposición a riesgos
El fenómeno no responde a una sola causa. La explicación -más probable- está en la forma en que el país retoma su ritmo habitual durante marzo, pues implica simultáneamente: a) retorno masivo de trabajos y estudiantes; b) reactivación de procesos y servicios; c) y aumento de la movilidad.
“Más trabajadores desplazándose, más vehículos en las calles y más actividad en faenas, oficinas y servicios significan mayor exposición a riesgos ya conocidos. Por lo tanto, hay que comprender que marzo no crea peligros nuevos, sino que los amplifica”, indica Olmos.
Por otro lado, los resultados del análisis revelan que en marzo no predomina un solo riesgo, sino que intensifica simultáneamente los más habituales. En concreto, 1 de cada 4 se relaciona con faenas productivas y uso de maquinaria, seguido por caídas al mismo nivel, asociadas al mayor desplazamiento diario, y por accidentes de tránsito en un contexto de alta congestión vial. También crecen los hechos de violencia y robos, aunque en menor proporción, pero incorporando un componente psicosocial relevante.
Un fenómeno que se repite en todo el país y sectores económicos
El aumento de marzo se observa en todas las regiones. La Región Metropolitana concentra el mayor número de casos, pero la brecha entre marzo y el resto del año se repite también en Biobío, Valparaíso, La Araucanía, O’Higgins, Los Lagos y otras zonas. Por consiguiente, no es un problema local, sino un patrón nacional.
Algo similar ocurre por sector económico. Actividades estrechamente ligadas a la movilidad y al contacto directo —como transporte, agricultura y administración pública— concentran las mayores diferencias. Sin embargo, incluso sectores de menor volumen, como servicios financieros, comunicaciones o actividades profesionales, registran sistemáticamente más accidentes en marzo que en cualquier otro mes.
El giro post pandemia: salud mental como dimensión estructural
Aunque el “efecto marzo” es histórico, el período posterior a la pandemia incorporó un cambio relevante. Antes de 2020, las denuncias por enfermedades profesionales en marzo no superaban los 100 casos anuales. En 2025, esa cifra superó los 250 casos, lo que representa un aumento cercano al 150%.
El retorno laboral ya no implica únicamente volver a trasladarse y producir, sino también reintegrarse a entornos de alta exigencia emocional, con presión por rendimiento, adaptación organizacional y mayores niveles de estrés.
En este nuevo escenario, marzo se consolida no solo como el mes con más accidentes, sino también como un período crítico para el bienestar psicológico de las personas trabajadoras.
La importancia de “suavizar” el retorno
Detrás de cada accidente hay una persona, una familia y trayectorias laborales que se ven interrumpidas. Para las empresas, marzo supone más licencias, más días perdidos y mayores costos. Para el país, implica presión sobre los sistemas de salud y seguridad social.
Reconocer que marzo es un punto crítico permite anticipar, reforzar la prevención y poner el foco no solo en la seguridad física, sino también en la salud mental. Porque el retorno al trabajo no debiera traducirse en más accidentes, sino en mejores condiciones para enfrentar el año laboral de manera segura y sostenible.
“Nuestro mensaje no es solo constatar un hallazgo estadístico. Es un llamado a fortalecer la gestión preventiva en uno de los momentos de mayor exposición del año laboral. Porque marzo no es solo el mes en que se vuelve a trabajar, es también un mes que invita a hacerlo de forma segura y saludable”, concluye el Gerente de Prevención de Riesgos de Mutual de Seguridad.
