Microsoft te cuenta cómo usamos la IA en 2025 y las 7 tendencias que marcarán 2026

Microsoft analiza cómo las personas ya están usando IA en su vida diaria y proyecta las siete tendencias que acelerarán su impacto en 2026: agentes confiables, salud, ciencia, eficiencia tecnológica y un salto en el desarrollo de software.

En 2025, la conversación sobre inteligencia artificial se tomó todos los espacios, desde las organizaciones empresariales hasta una cena entre amigos. Ahora, al inicio de 2026, Microsoft revela qué está ocurriendo en la vida real con las herramientas que millones de personas ya usan, tras analizar una muestra de 37,5 millones de conversaciones desidentificadas con Copilot para identificar patrones de uso, intereses y necesidades cotidianas.

Lo que aparece en ese mapa es una señal inequívoca de que la IA dejó de ser un experimento aislado. Para muchas personas, ya funciona como un apoyo constante en temas prácticos (información, tareas, organización), pero también en asuntos profundamente humanos (salud, decisiones personales, bienestar). Y esa “presencia silenciosa” es justamente el punto de partida para entender por qué 2026 será un año de adopción más profunda, donde la IA avanzará de responder a colaborar activamente con las personas.

Lo que Copilot reveló sobre la vida cotidiana en 2025

En el uso diario, la salud domina las conversaciones móviles: seguimiento de bienestar, consejos, rutinas y dudas frecuentes aparecen de manera constante, sin importar el mes, el día o la hora. En otras palabras, cuando la IA está “en el bolsillo”, una de sus funciones más naturales es acompañar decisiones de autocuidado.

El análisis también muestra comportamientos que parecen pequeños, pero dicen mucho sobre cómo la IA se integra a nuestros ritmos:

  • Programación entre semana, videojuegos el fin de semana, con una superposición llamativa en agosto, que sugiere una comunidad creativa que alterna productividad y ocio con el apoyo de Copilot.

  • Un pico en febrero asociado a conversaciones sobre relaciones (incluido el Día de San Valentín), evidencia de que la IA se usa para navegar momentos personales y sociales.

  • Sesiones nocturnas donde ven temas como religión y filosofía, mientras que los asuntos de viaje tienden a concentrarse en horas de desplazamiento.

Y quizá el indicador más interesante para 2026 es que, aunque la búsqueda de información sigue siendo central, crece el uso de Copilot para pedir consejos, especialmente en temas personales. Con esa base, Microsoft proyecta que este nuevo año consolidará una etapa novedosa de la IA trabajando de manera conjunta con los usuarios, amplificando capacidades humanas en industrias y en la vida diaria. El foco dejará de ser únicamente “preguntar y obtener” y pasará a “construir y ejecutar” con asistencia más proactiva.

Siete tendencias que transformarán 2026 (y por qué importan)

A partir de esa lectura del uso real y del avance tecnológico, Microsoft identifica 7 tendencias para 2026:

1. La IA se integra como colaboradora y amplifica el trabajo humano: Se proyecta un escenario donde equipos pequeños podrán ejecutar proyectos ambiciosos con IA apoyando análisis, contenido y personalización, con foco en potenciar el talento humano

2. La seguridad consolida la confianza en los agentes de IA: Los agentes requieren identidad, accesos limitados y protección desde el diseño. En un entorno donde atacantes también usan IA, los defensores se apoyarán en agentes especializados para detectar amenazas más rápido.

3. La IA amplía el acceso a la salud y apoya a profesionales: Desde triage de síntomas hasta planificación de tratamientos, la IA se perfila como apoyo relevante ante demanda creciente y escasez de personal. Microsoft destaca avances como MAI-DxO, que reportó 85,5% de precisión en 2025 para casos clínicos complejos, además del volumen de consultas de salud que ya reciben herramientas como Copilot y Bing.

4. La investigación científica se acelera con la IA como asistente de laboratorio: Además de analizar datos, la IA podrá ayudar a plantear hipótesis y colaborar en el diseño/ejecución de experimentos, reduciendo tiempos y abriendo oportunidades de descubrimiento.

5. “Inteligencia de repositorios” y una nueva etapa en desarrollo de software: Con el crecimiento de GitHub, la IA podrá entender no solo el código, sino su contexto e historia, habilitando sugerencias más precisas, detección temprana de errores y automatización de correcciones rutinarias.

6. Infraestructuras de IA más eficientes y sostenibles: La evolución apunta a redes distribuidas y coordinación dinámica de cargas, con foco en eficiencia y calidad de resultados (no solo escala).

7. Computación cuántica hacia aplicaciones reales junto con IA: La combinación de IA, supercomputación y sistemas cuánticos se acerca a resolver problemas fuera del alcance clásico, con potencial impacto en materiales, medicina y energía.

De cara a 2026, la inteligencia artificial ya no es una promesa lejana ni una herramienta reservada para especialistas, sino un apoyo cotidiano que acompaña desde tareas prácticas hasta decisiones personales y que seguirá ganando profundidad en la forma en que trabajamos, aprendemos y nos cuidamos.

Lo observado en 2025 con Copilot refuerza esa tendencia y anticipa el siguiente paso, una IA más colaborativa, capaz de ayudar a ejecutar y no solo a responder, acelerando productividad, creatividad e innovación. El reto y a la vez la oportunidad para personas y organizaciones será traducir esa potencia en beneficios concretos como mejor acceso a la salud, una ciencia más ágil y una ciberseguridad más resiliente, siempre bajo una condición esencial para su adopción sostenida, que la confianza y la protección avancen al mismo ritmo que la tecnología.