PRM Madreselva y Ramón Cruz: El programa que hoy repara las huellas del maltrato grave en 500 niños y adolescentes de Santiago

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Ante la complejidad de las vulneraciones de derechos en la Región Metropolitana, el centro especializado de Aldeas Infantiles SOS Chile se consolida como un referente en justicia terapéutica.
El maltrato grave y el abuso sexual infantil son problemáticas que no admiten esperas ni respuestas genéricas; requieren una intervención especializada, oportuna y sostenida en el tiempo. En este escenario, los Programas de Reparación de Maltrato Grave y Abuso Sexual (PRM) Madreselva y Ramón Cruz, de Aldeas Infantiles SOS Chile, se ha posicionado como un espacio crítico para el acompañamiento de niños, niñas, adolescentes y familias (NNA) cuyas trayectorias de vida han sido marcadas por vulneraciones de alta complejidad.

A través de un enfoque interdisciplinario, el programa desarrolla procesos terapéuticos orientados no solo a interrumpir el daño, sino a fortalecer los entornos protectores. El objetivo es que la intervención clínica permita a los participantes recuperar su bienestar y autonomía, transformando entornos de crisis en espacios de resiliencia y seguridad.
Expansión de cobertura y respuesta técnica
La magnitud de esta problemática en la capital ha impulsado un crecimiento sostenido del programa. Durante el último periodo, los PRM han experimentado un aumento significativo en su capacidad de atención, alcanzando actualmente a 500 participantes. Esta cifra refleja tanto la creciente necesidad de apoyo especializado en Santiago como la solidez técnica de un modelo que busca asegurar que ningún niño quede fuera de un proceso de reparación efectiva.
«Abordar el abuso sexual y el maltrato grave exige ir más allá de la emergencia asistencial; requiere un compromiso profundo con lo que llamamos justicia terapéutica. Cada uno de los 500 niños y adolescentes que acompañamos desde los PRM de Aldeas Infantiles SOS Chile representa una oportunidad para romper círculos de violencia que suelen ser invisibles. Nuestra misión como especialistas es garantizar que la reparación del daño sea un derecho efectivo, asegurando que el trauma no defina el futuro de estos niños», explica el Director del PRM Madreselva, Luis Henríquez.
Desde Aldeas Infantiles SOS Chile enfatizan que fortalecer estos programas es fundamental para avanzar hacia una sociedad que garantice entornos seguros. Sin embargo, advierten que la intervención clínica debe ir de la mano con una mayor conciencia social para detectar y responder oportunamente frente a estas situaciones. La labor de los PRM reafirma que, con la especialización adecuada, la sanación de las heridas más profundas de la infancia es una meta posible y prioritaria para el país.
