Samsung y una década de evolución tecnológica que ha marcado la industria

Desde los primeros Galaxy S hasta los dispositivos plegables y el ecosistema interconectado actual, la historia reciente de Samsung refleja una evolución tecnológica sostenida que ha influido en la forma en que las personas utilizan y comprenden la tecnología.
La innovación en tecnología rara vez responde a un solo momento. En el caso de Samsung, su desarrollo ha sido el resultado de una evolución constante, orientada a mejorar la experiencia de las personas frente a nuevas formas de vivir, trabajar y comunicarse.

A lo largo de los años, esta trayectoria se ha expresado en hitos que marcaron a la industria: pantallas cada vez más inmersivas y resistentes, dispositivos pensados para la multitarea, ecosistemas capaces de ofrecer experiencias continuas entre smartphones, tablets, notebooks y wearables, y una aproximación progresiva a la inteligencia artificial aplicada al uso cotidiano.
Uno de los pilares de este camino ha sido la serie Galaxy S, que desde sus inicios estableció una línea de desarrollo enfocada en rendimiento, calidad de pantalla y evolución sostenida de cámaras y procesamiento. Con el tiempo, se consolidó como una referencia dentro del segmento premium, incorporando tecnologías que luego se extendieron al resto del portafolio Galaxy.

En paralelo, la serie Galaxy Note introdujo un enfoque centrado en la productividad móvil. A través del uso del S Pen y pantallas de gran formato, estos dispositivos ampliaron el rol del smartphone hacia la escritura, la edición y la creación de contenido, funciones que posteriormente se integraron en otros equipos de la marca.
Un nuevo punto de inflexión llegó a partir de 2019 con los dispositivos plegables Galaxy Z. Con Galaxy Fold y Galaxy Z Flip, Samsung impulsó nuevos formatos que combinaron portabilidad con pantallas de mayor tamaño, abriendo una categoría que hoy forma parte estable del ecosistema móvil.
A esta evolución se sumaron los wearables Galaxy, como Galaxy Watch y Galaxy Buds, que reforzaron la lógica de dispositivos conectados, incorporando funciones asociadas a bienestar, comunicación y consumo de contenido.
En los últimos años, el foco se ha ampliado hacia una experiencia más inteligente e integrada, donde los dispositivos dialogan entre sí y permiten compartir contenido, continuar tareas y centralizar flujos de trabajo de manera fluida. En este contexto, la inteligencia artificial ha comenzado a jugar un rol transversal, aplicada de forma práctica y con énfasis en creatividad, eficiencia, privacidad y seguridad.
“La innovación más relevante es la que se integra de manera natural en la vida de las personas. Cada avance es parte de un camino continuo que busca hacer la tecnología más útil, intuitiva y humana”, señala Elías Inostroza, Máster Trainer de Productos Móviles de Samsung Chile.
Vistos en conjunto, estos productos insignia no representan hitos aislados, sino una secuencia coherente de desarrollos que reflejan cómo Samsung ha ido adaptando su portafolio a nuevas formas de comunicación, trabajo y vida digital. Una evolución que continúa proyectándose hacia los próximos capítulos de la industria tecnológica.
