San Valentín y dinero en pareja: Claves para cuidar la salud crediticia

  • Tomar decisiones financieras en pareja puede fortalecer una relación, pero hacerlo sin información ni acuerdos claros también puede poner en riesgo la salud crediticia.

Hablar de dinero no siempre es fácil y suele ser aún más complejo cuando las decisiones financieras no dependen solo de una persona. Situaciones cotidianas como dividir gastos, usar una tarjeta adicional, asumir compromisos financieros en conjunto o compartir el acceso a cuentas financieras reflejan la forma en que cada persona entiende, gestiona y se relaciona con su propio dinero.

El punto de partida no es la relación, sino la relación individual con las finanzas personales. Cuando no existe claridad sobre la situación financiera propia o las responsabilidades de pago, esa falta de información suele trasladarse a los acuerdos económicos que se toman en pareja, aumentando el riesgo de conflictos y consecuencias financieras no previstas.

En ese contexto, muchas decisiones financieras compartidas —como solicitar un crédito, usar una tarjeta adicional o delegar el pago de obligaciones— se toman sin plena conciencia de cómo pueden afectar la evaluación crediticia individual, el acceso a productos futuros o la estabilidad financiera de cada persona. En la práctica, una decisión tomada en pareja puede terminar impactando económicamente a una de las partes más que a la otra.

Fechas significativas, proyectos en común o situaciones imprevistas pueden llevar a asumir responsabilidades financieras sin detenerse a analizar sus implicancias de largo plazo. En ese escenario, la falta de información y planificación puede transformar acuerdos bien intencionados en problemas financieros que se extienden más allá de la relación.

Cuando una pareja no conversa abiertamente sobre deudas, gastos o responsabilidades financieras, el riesgo no es solo emocional, sino también económico. Asumir compromisos sin acuerdos claros puede generar cargas financieras desiguales o afectar la capacidad de pago de una persona, incluso cuando la decisión fue compartida”, explicó Richard Koshe, Produc & Go To Market Manager de Experian Chile.

Claves para gestionar el dinero en pareja sin afectar la salud crediticia

Para evitar conflictos y proteger la salud financiera, Experian recomienda:

Conversar abiertamente sobre ingresos y hábitos de gasto antes de asumir compromisos financieros en conjunto.
• Definir responsabilidades claras, especialmente cuando se utilizan tarjetas adicionales, créditos compartidos o se asumen pagos en nombre de la pareja.
Evitar mezclar finanzas sin información suficiente, entendiendo cómo cada decisión impacta la capacidad de pago, los antecedentes comerciales y el acceso futuro a productos crediticios.

Revisar periódicamente la información financiera personal como una práctica preventiva, incluso cuando las decisiones se toman en pareja.

Desde una mirada preventiva, acceder y comprender la propia información crediticia —incluyendo deudas vigentes, comportamiento de pago y compromisos asumidos— permite que las parejas tomen decisiones con mayor autonomía y equilibrio. Contar con datos claros sobre la situación individual no solo protege la estabilidad económica de cada persona, sino que facilita conversaciones más honestas, evitando suposiciones o malentendidos que suelen surgir cuando el dinero se convierte en un tema pendiente dentro de la relación.