Tendencias 2026 en notebooks: qué están buscando hoy los estudiantes

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Rendimiento sostenido, portabilidad, pantallas de calidad y capacidad gráfica se consolidan como los criterios clave para elegir notebook en la etapa educativa
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ASUS analiza las especificaciones mínimas que hoy buscan estudiantes en un contexto de aprendizaje híbrido, trabajo digital y creación de contenidos.
El cierre de la educación media y el ingreso a la universidad o a la formación técnica marcan un punto de inflexión en la relación de los jóvenes con la tecnología. De cara al “comienzo de año”, el notebook ya no es solo una herramienta de apoyo académico, sino una plataforma central para estudiar, trabajar, crear contenidos y, en muchos casos, jugar. Este cambio ha elevado de forma sostenida las exigencias técnicas mínimas que los usuarios consideran al momento de elegir un equipo.

Rendimiento sostenido
Uno de los factores más relevantes es el rendimiento sostenido. Las aplicaciones actuales, como suites de productividad, softwares educativos y edición multimedia, programación o videojuegos, demandan procesadores modernos con múltiples núcleos, memoria suficiente y almacenamiento rápido. Para los estudiantes, esto se traduce en equipos capaces de responder con fluidez durante toda la jornada, sin caídas de desempeño ni limitaciones prematuras.
“La tendencia es clara: los usuarios jóvenes buscan notebooks que les duren varios años y que puedan acompañarlos en distintas etapas”, explica Gabriel Bahamondes, Technical Marketing & PR Coordinator de ASUS. “Hoy el mínimo esperado incluye procesadores de última generación, al menos 16 GB de memoria RAM y unidades SSD rápidas, porque el uso ya no es básico ni esporádico”, agrega.
Peso ligero
La portabilidad es otro criterio decisivo. Clases híbridas, presencialidad y movilidad constante han hecho que el peso, el grosor y la autonomía de batería sean tan importantes como la potencia. Equipos livianos, con buena eficiencia energética y carga rápida permiten estudiar o trabajar desde distintos espacios sin depender permanentemente de enchufes.
Pantalla de alta calidad y demás
A esto se suma la creciente relevancia de la calidad de pantalla. Resoluciones altas, buena reproducción de color y tasas de refresco superiores se han vuelto atributos valorados no solo para el entretenimiento, sino también para lectura prolongada, diseño, edición de video y creación de contenido. En paralelo, la ergonomía del teclado, el tamaño del trackpad y la conectividad moderna, que incluye puertos USB-C, HDMI y WiFi de última generación, son elementos que influyen directamente en la experiencia diaria.
Capacidad gráfica
La capacidad gráfica también gana protagonismo. Aunque no todos los usuarios juegan, cada vez más aplicaciones aprovechan la aceleración por GPU, ya sea para edición audiovisual, modelado, simulaciones o incluso tareas vinculadas a inteligencia artificial. Contar con gráficos dedicados o soluciones integradas avanzadas amplía significativamente el abanico de usos del equipo.
“Los límites entre estudiar, trabajar, crear y jugar se están diluyendo”, explica Bahamondes. “Por eso, las especificaciones que antes eran consideradas ‘avanzadas’ hoy se están convirtiendo en el estándar para quienes están comenzando su vida universitaria”, resalta.
De cara a marzo, la elección de un notebook pasa menos por etiquetas y más por criterios técnicos claros: rendimiento real, portabilidad, calidad visual y capacidad de adaptación a distintos escenarios. Para los estudiantes en Chile, contar con un equipo bien equipado no es solo una decisión tecnológica, sino una inversión directa en productividad, aprendizaje y desarrollo personal.
