¿Tienes Windows 11 y tu PC no rinde como esperas? Aceléralo con estos consejos

El nuevo sistema operativo de Microsoft ofrece mayor performance. Pero no todos los sistemas están preparados para soportarlo. Recomendaciones de Kingston para tener una grata experiencia de uso.

Es cierto. Windows 11 llegó a cambiar las reglas del juego, ofreciendo una experiencia y performance muy superiores a los sistemas operativos anteriores.

Si bien muchos usuarios cuentan con sistemas que cumplen con los requisitos mínimos para dar soporte a Windows 11, en algunos casos es al límite, y por ende, la experiencia de uso puede no dejarlos totalmente satisfechos.

Francisco Silva, Country Manager Chile-Perú de Kingston Technology, afirma que “para que este nuevo sistema operativo funcione de forma perfecta, es importante revisar los requerimientos mínimos en cuanto al hardware, y verificar el procesador, el almacenamiento disponible, la tarjeta gráfica, y por supuesto la memoria RAM, cuyo mínimo oficial es 4GB1. Pero estar al límite no es recomendable, y considerando las exigencias del sistema operativo y la multitarea, lo ideal es 32GB”.

Adicionalmente, se recomienda verificar la placa madre, ya que si soporta dual channel, permite instalar 2 módulos de memoria RAM en pares, duplicando de esta forma el rendimiento.

El escenario actual de precios y escasez de memoria RAM a nivel global, disuade a muchos usuarios a realizar un upgrade. Pero también es posible realizar algunas optimizaciones al software existente, para lograr máxima performance. En ese sentido, existen algunos tips generales que también sirvieron en sistemas operativos anteriores, como evitar sobrecargar el rendimiento con procesos innecesarios.

Pero también existen otras alternativas. A continuación, Kingston detalla algunas que cualquier usuario puede implementar:

  • Eliminar archivos temporales: Estos archivos son datos creados por el sistema operativo y las aplicaciones para funcionar más rápido, prevenir la pérdida de información y gestionar tareas complejas. Actúan como memoria auxiliar, almacenando caché, archivos de instalación sobrantes y versiones de trabajo, que a menudo se acumulan y ocupan espacio innecesario. Busca «Eliminar archivos temporales» y selecciona las casillas que desees eliminar.

  • Administrador de tareas y monitor de recursos: Identifica y ayuda a detectar las aplicaciones que están consumiendo mayores recursos, reduciendo la velocidad del sistema. Abre el «Administrador de tareas» con Ctrl + Mayús + Esc para finalizar las tareas innecesarias; luego accede a la pestaña «Rendimiento» e inicia el «Monitor de recursos» para diagnosticar otros cuellos de botella con métricas detalladas e información específica de cada proceso.

  • Reducir aplicaciones de Inicio: Estos procesos suelen estar en segundo plano desde el arranque, consumiendo recursos innecesarios. Algunos frecuentes pueden ser Xbox Game Bar, Cortana o incluso Microsoft Teams. Para deshabilitar que se activen en cada Inicio, ingresar al «Administrador de tareas», luego «Inicio», y se desplegará la lista de aplicaciones que cargan al comienzo, para deshabilitar los que desees.

  • Cierre de aplicaciones y pestañas: Libera memoria cerrando los navegadores y las aplicaciones que no estés utilizando para que el rendimiento sea más fluido. También puedes reiniciar el sistema y abrir solo los programas y pestañas esenciales. Consulta el «Administrador de tareas» para detectar las aplicaciones que consumen mucha memoria, y ciérralas manualmente o reinicia el sistema desde el menú «Inicio».

  • Usar Microsoft PC Manager: Esta aplicación está disponible para descarga en Windows 11 y también en su versión anterior. Se trata de una herramienta gratuita y oficial, que optimiza el rendimiento de diversas formas, como por ejemplo, permite escanear amenazas, hacer actualizaciones de Windows, realizar Limpieza Profunda de archivos, Administrar Procesos, borrar Archivos Duplicados, entre otros.

  • Reducir efectos visuales: Windows 11 tiene una carga gráfica más alta que sus predecesores. Sus efectos de sombras y animación pueden sobrecargar los recursos del sistema, especialmente cuando hay poca RAM. Para mitigarlo, selecciona «Búsqueda», escribe el término «Rendimiento», y en la lista de opciones, selecciona «Ajustar la apariencia y rendimiento de Windows». En la pestaña «Efectos visuales», puedes seleccionar «Ajustar» para obtener el mejor rendimiento y, luego, «Aplicar». Reinicia el PC y comprueba si así mejora la velocidad. También puedes deshabilitarlos manualmente.

  • Pausar la Sincronización: OneDrive ofrece su herramienta a los usuarios de Windows 11, pero la sincronización puede ralentizarlo todo. Busca OneDrive en la barra de tareas. Selecciónalo y elige «Ayuda y configuración» > «Pausar sincronización». Puedes decidir durante cuánto tiempo quieres que OneDrive deje de sincronizar archivos. Elige una opción y reinicia el sistema para ver si el rendimiento mejora. Cuando quieras reanudar la sincronización, accede de nuevo a la «Ayuda y configuración» de OneDrive y elige «Reanudar sincronización».

  • Revisar la indización: Este proceso es un arma de doble filo. Windows 11 lo utiliza en segundo plano para buscar más rápido. Sin embargo, consume muchos recursos. Escribe «Indización» en la barra de búsqueda y, a continuación, haz clic en el resultado «Opciones de indización». Haz clic en el botón «Modificar» para conocer qué ubicaciones están incluidas en la indización. Puedes desmarcar la casilla situada junto a una ubicación, como por ejemplo la opción de búsquedas en Internet, y esa ubicación dejará de indizarse.

El buen desempeño de un PC depende del hardware. Pero también es importante el software, ya que existen distintas herramientas y optimizaciones que el usuario puede realizar, sin modificar necesariamente el hardware, para obtener una mejor performance.

Para más información visita kingston.com/latam.

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