Chile acelera la transformación de su seguridad pública con tecnología e inteligencia artificial

Con más del 60% de los municipios en la Región Metropolitana operando sobre su plataforma, Genetec es hoy el referente tecnológico detrás de los principales proyectos de seguridad pública de la Región Metropolitana y el país, desde la sala CEGIR del Gobierno Regional Metropolitano hasta el ecosistema SITIA correspondiente a Ministerio de Seguridad Pública, que ya integra más de 2.000 cámaras en 20 comunas y entidades privadas y en proceso de implementación de 3.000 nuevas cámaras para cubrir la región metropolitana completamente.
La seguridad ciudadana en Chile enfrenta un punto de inflexión. A medida que la delincuencia se vuelve más compleja y los ciudadanos demandan respuestas más rápidas y efectivas, las municipalidades de la Región Metropolitana están adoptando un nuevo modelo: pasar de sistemas de videovigilancia fragmentados y aislados a plataformas unificadas capaces de integrar múltiples fuentes de información en tiempo real.
En este escenario, la tecnología dejó de ser un elemento de soporte para convertirse en el corazón de la estrategia de seguridad pública. Y en ese tránsito, Genetec se ha posicionado como el referente de la industria: hoy, más del 60% de los municipios en Santiago operan sistemas de videovigilancia basados en su plataforma.
«Una ciudad que implementa videovigilancia inteligente no solo mejora la seguridad, sino que adquiere una herramienta poderosa para entender lo que ocurre en su territorio y tomar decisiones basadas en datos reales. Eso es lo que permite una transformación urbana sostenible y eficaz», destacó Jorge Martínez, Director Regional de Ventas de Genetec
SITIA: la integración más ambiciosa de la historia reciente
El ejemplo más concreto de esta evolución es el Sistema Integrado de Teleprotección con Inteligencia Artificial (SITIA), el primer ecosistema tecnológico de Chile que conecta e integra en una sola plataforma cámaras de videovigilancia de fuentes públicas y privadas. Desarrollado en conjunto con la Subsecretaría de Prevención del Delito, el sistema opera actualmente en la Región Metropolitana unificando más de 2.000 cámaras pertenecientes a 20 comunas, entre ellas Renca, Independencia, Lo Prado, Quinta Normal, Santiago, Estación Central, Providencia y Vitacura, además de autopistas concesionadas y centros comerciales.
El sistema integra inteligencia artificial para analizar patrones criminales, detectar vehículos con encargo y personas prófugas de la justicia, y anticiparse a delitos antes de que ocurran. Su operación centralizada, a través de una sala de monitoreo compartida con Carabineros, permite coordinar respuestas en tiempo real ante incidentes en espacios públicos y áreas críticas de toda la región.
«SITIA es un ejemplo de cómo la tecnología no debe ser vista solo como un desafío, sino como una aliada clave en la lucha contra la prevención, identificación y persecución de la delincuencia. La clave está en la unificación: cuando los datos dejan de vivir en silos y comienzan a dialogar entre sí, la capacidad de respuesta cambia radicalmente», comentó Jorge Martínez.
El CEGIR: monitoreo regional desde una sola sala
En paralelo, el Gobierno Regional Metropolitano opera la sala CEGIR, centro de gestión que ya se encuentra en operación y que permite centralizar el monitoreo de cámaras de distintas municipalidades a través de un sistema de federación basado en plataforma Genetec. Esta arquitectura, que conecta sistemas de múltiples comunas sin reemplazar la infraestructura existente, es precisamente una de las ventajas diferenciadoras de la tecnología: su capacidad de operar sobre equipamiento ya instalado, protegiendo la inversión realizada por cada municipio.
La federación de sistemas permite que cada municipio mantenga el control autónomo de su propia red, mientras comparte información con instancias superiores de coordinación cuando la situación lo requiere. Es un modelo de gobernanza de la seguridad que equilibra descentralización con capacidad de respuesta coordinada.
Privacidad y escalabilidad: los dos ejes del modelo
Uno de los mayores desafíos al implementar videovigilancia a escala urbana es equilibrar la seguridad con el respeto a los derechos individuales. Genetec aborda este punto incorporando herramientas de enmascaramiento automático de rostros y anonimización de datos sensibles directamente en la plataforma, garantizando que la vigilancia cumpla con los marcos normativos vigentes sin comprometer la privacidad de los ciudadanos.
La arquitectura abierta del sistema es otro factor clave. A diferencia de soluciones cerradas que atan a los municipios a un proveedor único, la plataforma permite conectar cámaras y sensores de distintos fabricantes, integrar reconocimiento automático de matrículas (ALPR), control de acceso y analíticas de video avanzadas, y escalar la solución conforme crecen las necesidades del territorio.
«Para hacer una ciudad segura, es fundamental incorporar la información obtenida de los sistemas de seguridad física, tanto del sector público como del privado, con el objetivo de tener una mejor preparación ante emergencias, aumentar el conocimiento de la situación y mejorar la eficiencia operativa. La clave está en trabajar al unísono para utilizar eficazmente la información que se recoge por separado día a día”, explicó Martínez.
Lo que está ocurriendo en la Región Metropolitana es una señal de hacia dónde se dirige la seguridad pública en Chile: de sistemas reactivos y fragmentados hacia plataformas proactivas, integradas y preparadas para operar en entornos urbanos cada vez más complejos. La tecnología está disponible. El desafío ahora es la voluntad política y la capacidad institucional de aprovecharla a escala.
