El mercado de oficinas cambia de lógica: flexibilidad, experiencia e IA redefinen cómo trabajan las empresas

  • Organizaciones de distintos tamaños están dejando atrás la lógica tradicional de metros cuadrados para priorizar espacios listos para operar, adaptables y capaces de responder a equipos híbridos, nuevas herramientas digitales y mayores expectativas del talento.

El mercado de oficinas está cambiando. En un contexto donde el retorno a la presencialidad ya forma parte del día a día, las empresas han ido ajustando la manera en que usan, contratan y valoran sus espacios corporativos. En ese escenario, el foco deja de estar únicamente en los metros cuadrados y pasa a centrarse en entornos capaces de acompañar el crecimiento, la colaboración y la organización de equipos cada vez más dinámicos.

En el informe anual Member Year in Review 2025 de WeWork, que analiza cómo empresas de distintos tamaños están evolucionando la forma en que trabajan dentro de su red global, se dio a conocer que la flexibilidad, la calidad del servicio y los entornos de trabajo enfocados en la experiencia se han consolidado como factores clave para la operación de los negocios. Esto ocurre en un contexto donde el trabajo híbrido sigue marcando la forma en que las personas utilizan los espacios de trabajo.

Para Claudio Hidalgo, Presidente Regional de WeWork Latinoamérica, “el mercado ya no responde a una lógica puramente inmobiliaria. Hoy las empresas necesitan espacios que acompañen su operación, que les permitan escalar o ajustarse con agilidad y que al mismo tiempo mejoren la experiencia de sus equipos. Además, la flexibilidad dejó de ser un atributo adicional y se convirtió en un estándar”.

En paralelo, la incorporación de inteligencia artificial y de nuevas herramientas digitales están llevando a las empresas a repensar la forma en que se distribuyen las tareas dentro del trabajo diario y cómo se utilizan los espacios. Por ejemplo, en Chile, según el estudio “IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral”, elaborado por WeWork y PageGroup, el 43% de los profesionales chilenos considera que entre un 11% y un 30% de su carga laboral podría automatizarse sin afectar la calidad del trabajo.

La lectura no es que la oficina pierda valor, sino que su función cambia. Si la tecnología absorbe parte de lo operativo, el espacio físico gana relevancia para coordinar, colaborar, tomar decisiones y fortalecer la cultura organizacional. El mismo estudio muestra que el talento en Chile valora la oficina principalmente por su aporte a la integración de equipos, la comunicación directa y las relaciones interpersonales, pero también demanda condiciones que hagan significativa la presencialidad, como infraestructura adecuada, espacios de concentración y entornos que favorezcan el bienestar.

Este cambio se posiciona en un mercado chileno que muestra señales de recuperación. Según CBRE, durante 2025 la absorción de oficinas alcanzó 77.815 m², el mayor nivel de la última década y más de tres veces lo registrado el año anterior. Al mismo tiempo, la vacancia cayó a 9,67%, impulsada principalmente por edificios de mayor estándar.

En este escenario, el modelo de lugares de trabajo flexibles gana terreno como alternativa al arriendo tradicional. Las empresas buscan reducir complejidad operativa y contar con espacios listos para operar, con servicios integrados y contratos adaptables que permitan responder a cambios en el negocio sin fricciones inmobiliarias.

La demanda se está concentrando en sitios que permiten una implementación rápida, ofrecen servicios integrados y se adaptan con mayor facilidad a empresas que operan con equipos híbridos y necesidades cambiantes. Competir solo por ubicación o superficie ya no es suficiente. El valor está cada vez más en la experiencia, la flexibilidad y la capacidad de responder a nuevas formas de trabajar.

WeWork se posiciona bajo este contexto como una plataforma global de espacios flexibles que acompaña a empresas de todos los tamaños, desde emprendedores y startups hasta grandes corporaciones, con soluciones que combinan oficinas privadas, espacios colaborativos, servicios integrados y una red global de ubicaciones.

  • Organizaciones de distintos tamaños están dejando atrás la lógica tradicional de metros cuadrados para priorizar espacios listos para operar, adaptables y capaces de responder a equipos híbridos, nuevas herramientas digitales y mayores expectativas del talento.

El mercado de oficinas está cambiando. En un contexto donde el retorno a la presencialidad ya forma parte del día a día, las empresas han ido ajustando la manera en que usan, contratan y valoran sus espacios corporativos. En ese escenario, el foco deja de estar únicamente en los metros cuadrados y pasa a centrarse en entornos capaces de acompañar el crecimiento, la colaboración y la organización de equipos cada vez más dinámicos.

En el informe anual Member Year in Review 2025 de WeWork, que analiza cómo empresas de distintos tamaños están evolucionando la forma en que trabajan dentro de su red global, se dio a conocer que la flexibilidad, la calidad del servicio y los entornos de trabajo enfocados en la experiencia se han consolidado como factores clave para la operación de los negocios. Esto ocurre en un contexto donde el trabajo híbrido sigue marcando la forma en que las personas utilizan los espacios de trabajo.

Para Claudio Hidalgo, Presidente Regional de WeWork Latinoamérica, “el mercado ya no responde a una lógica puramente inmobiliaria. Hoy las empresas necesitan espacios que acompañen su operación, que les permitan escalar o ajustarse con agilidad y que al mismo tiempo mejoren la experiencia de sus equipos. Además, la flexibilidad dejó de ser un atributo adicional y se convirtió en un estándar”.

En paralelo, la incorporación de inteligencia artificial y de nuevas herramientas digitales están llevando a las empresas a repensar la forma en que se distribuyen las tareas dentro del trabajo diario y cómo se utilizan los espacios. Por ejemplo, en Chile, según el estudio “IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral”, elaborado por WeWork y PageGroup, el 43% de los profesionales chilenos considera que entre un 11% y un 30% de su carga laboral podría automatizarse sin afectar la calidad del trabajo.

La lectura no es que la oficina pierda valor, sino que su función cambia. Si la tecnología absorbe parte de lo operativo, el espacio físico gana relevancia para coordinar, colaborar, tomar decisiones y fortalecer la cultura organizacional. El mismo estudio muestra que el talento en Chile valora la oficina principalmente por su aporte a la integración de equipos, la comunicación directa y las relaciones interpersonales, pero también demanda condiciones que hagan significativa la presencialidad, como infraestructura adecuada, espacios de concentración y entornos que favorezcan el bienestar.

Este cambio se posiciona en un mercado chileno que muestra señales de recuperación. Según CBRE, durante 2025 la absorción de oficinas alcanzó 77.815 m², el mayor nivel de la última década y más de tres veces lo registrado el año anterior. Al mismo tiempo, la vacancia cayó a 9,67%, impulsada principalmente por edificios de mayor estándar.

En este escenario, el modelo de lugares de trabajo flexibles gana terreno como alternativa al arriendo tradicional. Las empresas buscan reducir complejidad operativa y contar con espacios listos para operar, con servicios integrados y contratos adaptables que permitan responder a cambios en el negocio sin fricciones inmobiliarias.

La demanda se está concentrando en sitios que permiten una implementación rápida, ofrecen servicios integrados y se adaptan con mayor facilidad a empresas que operan con equipos híbridos y necesidades cambiantes. Competir solo por ubicación o superficie ya no es suficiente. El valor está cada vez más en la experiencia, la flexibilidad y la capacidad de responder a nuevas formas de trabajar.

WeWork se posiciona bajo este contexto como una plataforma global de espacios flexibles que acompaña a empresas de todos los tamaños, desde emprendedores y startups hasta grandes corporaciones, con soluciones que combinan oficinas privadas, espacios colaborativos, servicios integrados y una red global de ubicaciones.