¿Estamos usando bien nuestro computador? Errores que impactan la productividad

  • Malos hábitos de uso, falta de actualización y equipos poco adecuados pueden impactar directamente en la eficiencia y tiempos de trabajo de usuarios y pymes en Chile

Desde ASUS advierten que los problemas de rendimiento como equipos lentos, falta de mantenimiento o un uso poco optimizado de los recursos, pueden impactar directamente en la productividad diaria de los usuarios. A esto se suma el crecimiento del trabajo híbrido, donde es habitual operar con múltiples aplicaciones en simultáneo, elevando las exigencias sobre los dispositivos.

Entre los errores más comunes, especialistas apuntan al uso de equipos con especificaciones insuficientes para las tareas actuales, la acumulación de programas en segundo plano, la falta de actualizaciones de software y sistemas operativos, y una gestión ineficiente del almacenamiento.

“Muchas veces el problema no es solo el computador, sino cómo lo estamos usando. Vemos usuarios trabajando con múltiples aplicaciones abiertas, sin optimizar recursos o sin actualizar sus equipos, lo que impacta directamente en su productividad”, explica Gabriel Bahamondes, Technical Marketing & PR Coordinator de ASUS para Latinoamérica.

Otro factor relevante es la falta de renovación tecnológica. A medida que las herramientas digitales evolucionan, también lo hacen sus requerimientos. Aplicaciones de videollamadas, plataformas colaborativas y software de análisis o diseño demandan cada vez mayor capacidad de procesamiento, memoria y rendimiento gráfico.

Los nuevos laptops integran procesadores más eficientes, mayor capacidad de memoria y soluciones que optimizan automáticamente el rendimiento, permitiendo una experiencia más fluida incluso en contextos de alta exigencia.

“Hoy los computadores están diseñados para adaptarse al usuario. Incorporan tecnologías que optimizan el rendimiento en tiempo real, mejoran la eficiencia energética y permiten una experiencia mucho más estable, especialmente en entornos de trabajo exigentes”, agrega Bahamondes.

A esto se suma la importancia de factores como la velocidad de almacenamiento, la calidad de la conexión y la duración de la batería, elementos que influyen directamente en la continuidad del trabajo, especialmente en esquemas híbridos o móviles.

Así, más allá de la elección del dispositivo, expertos coinciden en que mejorar los hábitos de uso (como mantener el equipo actualizado, gestionar correctamente las aplicaciones y contar con herramientas acordes a las necesidades) puede marcar una diferencia significativa en la productividad.

Cuando el tiempo y la eficiencia son cada vez más relevantes, optimizar el uso del computador deja de ser un detalle técnico para convertirse en un factor clave en el desempeño diario de personas y organizaciones.