IA gana espacio en marketing, pero los consumidores siguen valorando el factor humano

Aunque la IA se consolida como una herramienta cada vez más presente en las estrategias de marketing, estudios muestran que los consumidores continúan privilegiando la autenticidad, la empatía y las experiencias capaces de generar una conexión real con las marcas.

La Inteligencia Artificial se está convirtiendo en una pieza cada vez más relevante dentro de las áreas de marketing. Desde la creación de contenidos hasta la segmentación de audiencias y el análisis de datos, las empresas están incorporando estas tecnologías para optimizar procesos, mejorar la personalización y responder con mayor rapidez a las demandas del mercado.

Sin embargo, mientras la adopción de estas herramientas sigue avanzando, los consumidores mantienen una valoración positiva de aquellos atributos que consideran propios de la creatividad humana. Así lo revela la tercera edición del informe “The State of Marketing and AI”, elaborado por Canva junto a The Harris Poll, que concluye que las personas continúan asociando la publicidad más efectiva con conceptos como autenticidad, cercanía y conexión emocional.

El estudio evidencia que la discusión en la industria ya no pasa por determinar si la Inteligencia Artificial debe formar parte de las estrategias de marketing, sino por definir cómo integrarla sin perder los elementos que fortalecen la relación entre las marcas y sus audiencias. “Durante mucho tiempo la conversación estuvo enfocada en las capacidades de la IA y en todo lo que podía aportar a las áreas de marketing. Hoy el desafío es distinto, es decir, cómo utilizar esa capacidad para potenciar la relación con las personas sin perder autenticidad en el proceso”, afirma Igal Weitzman, CEO de Wise Innovation Studios.

Según explica el ejecutivo de WISE Líderes Regionales en Innovación y AI, la tecnología ha permitido acelerar procesos que antes requerían una importante inversión de tiempo y recursos. “La IA permite analizar información, identificar patrones de comportamiento, personalizar contenidos y mejorar la eficiencia de las campañas. Pero comprender contextos culturales, interpretar emociones y construir relatos que generen identificación, sigue siendo una capacidad esencialmente humana”, señala Weitzman.