La nueva estrategia de supervivencia de la industria petrolera

Las operaciones conectadas ayudan a los productores a responder con mayor rapidez a los impactos geopolíticos y la volatilidad del mercado, afirma Joachim Boese, director industrial del área de Petróleo & Gas de AVEVA
Desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, la industria petrolera se ha visto obligada a enfrentar uno de los entornos operativos más desafiantes de las últimas décadas.
Con el suministro ahora afectado en dos frentes —el estrecho de Ormuz y el mar Rojo—, los precios del crudo han alcanzado los US$100 en las últimas semanas, mientras los mercados reaccionan a cada ataque militar y también a mensajes diplomáticos publicados en redes sociales.

Las refinerías y los productores enfrentan cuellos de botella en las cadenas de suministro, mayores costos de transporte y señales crecientes de debilitamiento de la demanda, mientras los elevados precios de la energía, sostenidos en el tiempo, reducen el gasto.
El nuevo desafío exige que las empresas se adapten a un mercado en el que tanto la oferta como la demanda pueden cambiar rápidamente.
Tiempos impredecibles
En este entorno operativo, cada dato cuenta, desde los proveedores y operadores logísticos hasta los equipos de operaciones y los clientes.
“Al integrar una visión operativa completa, actualizada minuto a minuto, del panorama energético global, las empresas pueden predecir, analizar y responder a condiciones energéticas volátiles con mayor precisión”, afirma Joachim Boese, director industrial del área de Petróleo & Gas de AVEVA.
En los cinco meses transcurridos desde el inicio del conflicto, el crudo Brent ha cotizado en un rango que va desde aproximadamente un 6% por debajo de su nivel previo a la guerra hasta casi un 50% por encima. Este escenario geopolítico plantea desafíos complejos para productores y refinerías.
Al mismo tiempo, los períodos de volatilidad crean importantes oportunidades comerciales para las compañías capaces de responder más rápido que el mercado. Un aumento repentino en los precios del crudo puede abrir una ventana de corta duración para obtener mayores márgenes.
“Las empresas que operan a partir de datos conectados pueden ajustar rápidamente sus planes de producción y redirigir cargamentos, convirtiendo la turbulencia del mercado en una fuente de ventaja competitiva”, añade el ejecutivo de AVEVA.
Construir resiliencia y agilidad
Históricamente, las compañías energéticas han estado motivadas principalmente por la eficiencia y los márgenes de costos. Si bien esto sigue vigente, las organizaciones encuentran cada vez más que la resiliencia y la agilidad son clave para diferenciar su desempeño.
Las empresas se vuelven más resilientes cuando operan a partir de una visión común de los datos y el desempeño. “Para utilizar una analogía marítima, todos navegamos en medio de la misma tormenta. Algunas organizaciones tienen buques de carga; otras, yates. Las condiciones son iguales para todos: lo que cambia es qué tan bien equipada está cada embarcación para resistir un mar agitado. Los sistemas operativos conectados ayudan a las organizaciones a construir una embarcación más resistente. Cada vez más, esto implica mirar más allá de una sola compañía y considerar a cada entidad que interviene en el recorrido de un barril de petróleo”, comenta Joachim Boese.
Ver el panorama completo
En lo que los expertos han descrito como la “era de la permacrisis”, las disrupciones en el suministro suelen superponerse u ocurrir simultáneamente. Por ejemplo, una interrupción en Ormuz, nuevos ataques en el mar Rojo o sanciones más estrictas a las exportaciones rusas pueden afectar en cuestión de horas la disponibilidad de crudo y las rutas marítimas, y en ocasiones todo puede ocurrir al mismo tiempo.
Históricamente, los equipos de ingeniería ejecutaban manualmente un número limitado de escenarios operativos. Hoy, los sistemas de IA conectados pueden analizar simultáneamente miles de combinaciones de mezclas de crudo, incorporando los precios del crudo y de los productos refinados, los costos de electricidad, las restricciones operativas y la demanda de los mercados regionales para determinar, prácticamente en tiempo real, qué combinación puede generar la mayor rentabilidad posible.
La conexión en acción
De acuerdo con un análisis de McKinsey sobre la Global Lighthouse Network del Foro Económico Mundial, las organizaciones que conectaron digitalmente a proveedores, operaciones y clientes experimentaron un impacto en sus ingresos ocho veces menor tras la pandemia que sus pares. Estas cadenas de valor conectadas también lograron introducir nuevos productos un 50% más rápido gracias a una mayor visibilidad y coordinación en toda la red.
Digitalizar las relaciones
La resiliencia industrial está dejando rápidamente de ser una capacidad exclusivamente interna para convertirse en una capacidad de toda la red. La ventaja competitiva está cada vez más determinada por qué tan bien productores, refinerías, proveedores, operadores logísticos y socios tecnológicos trabajan a partir de una visión compartida de los datos y el desempeño.
Durante la última década, las compañías industriales priorizaron la digitalización de sus activos. En la próxima etapa, la digitalización de las relaciones ocupará un lugar central.
