Las cinco actividades que más pasos hacen dar a una mamá y que muchas veces pasan desapercibidas

  • Más allá de las fechas especiales, la maternidad se vive en cada paso cotidiano. Por eso, bajo su campaña “Mamá, un paso a la vez”, Bata presenta una propuesta pensada para acompañar a las mamás con comodidad y estilo.

Ser mamá implica estar en constante movimiento desde el primer momento, desde caminar en puntas para no despertar al bebé, hasta el ritmo frenético de las mañanas escolares. Es una labor que no conoce de pausas y que convierte cada jornada en un desafío de resistencia física. En el marco de su campaña “Mamá, un paso a la vez”, Bata pone el foco en estos esfuerzos diarios que muchas veces pasan desapercibidos.

Aunque muchas de estas acciones parecen pequeñas o automáticas, forman parte de una rutina que exige organización, resistencia y capacidad de adaptación. Desde los primeros años de crianza hasta las etapas escolares, las mamás suelen sostener gran parte del movimiento cotidiano del hogar: anticipan necesidades, resuelven imprevistos, acompañan traslados y están presentes en momentos que no siempre se ven, pero que hacen posible que todo funcione.

Queremos rendir homenaje a todo lo que significa ser mamá: a esos pequeños pasos cotidianos, muchas veces silenciosos, que reflejan su dedicación, energía y amor diario. Con esta campaña buscamos acompañarlas en su día a día con una propuesta que reconozca ese esfuerzo”, señala Gabriela Madariaga, Brand Manager de Bata Chile.

A partir de esta mirada, Bata identificó cinco rutinas invisibles que reflejan cómo la maternidad también se vive desde el cuerpo, el movimiento y la energía puesta en cada jornada. Son acciones comunes, repetidas y muchas veces silenciosas, que muestran por qué la comodidad deja de ser un detalle y se transforma en una necesidad para acompañar el ritmo diario.

  1. Cuando los niños exploran el mundo, la madre es su sombra: agacharse, levantarse y correr para prevenir caídas exige reacciones rápidas y un soporte real para evitar el cansancio extremo en los pies.

  2. Recorrer la casa a oscuras para calmar o dormir a los niños: requiere pasos lentos y silenciosos que cargan con el peso del agotamiento acumulado, convirtiendo la comodidad en un alivio necesario.

  3. Recoger juguetes, organizar mochilas y las tareas domésticas: implican desplazamientos constantes. Son tramos cortos y repetitivos que, al final del día, equivalen a largas distancias recorridas en espacios reducidos.

  4. Resolver compras de último minuto, trámites extendidos u objetos olvidados que obligan a retomar el camino: demanda una versatilidad total, requiriendo un calzado que se adapte con la misma naturalidad a una reunión de trabajo que a una caminata a paso firme por la ciudad.

  5. Los traslados al colegio, a los entrenamientos o a las actividades extraprogramáticas: son momentos de conexión, pero también de gran desgaste físico, donde el calzado deja de ser un accesorio para convertirse en el aliado que permite sostener el ritmo.

Un calzado cómodo es esencial para las madres, es por esto que Bata ha seleccionado una colección que combina la comodidad y estilo, con precios accesibles que van desde los $29.990, además de descuentos de hasta 40% en productos seleccionados, disponibles exclusivamente en las tiendas físicas a lo largo de todo Chile.