Recomendaciones de Kingston para cuidar tu SSD, independiente del tipo de uso

Las Unidades de Estado Sólido (SSD) irrumpieron hace más de 10 años como la solución definitiva en performance y almacenamiento, debido a su mayor resistencia y velocidad, en comparación con los discos duros tradicionales. Pero ¿Los SSD son infalibles? Como cualquier componente, requieren ciertos cuidados, de forma de garantizar no solo su vida útil, sino que también la disponibilidad de los datos que estas unidades almacenan.
Francisco Silva, Country Manager Chile-Perú de Kingston Technology, afirma que “todos los SSD tienen una vida útil, pero existe una diversa gama de opciones según el tipo de uso que se quiera dar. Por ejemplo, para tareas extremadamente intensivas y una carga y descarga permanente de archivos muy pesados, existen los del tipo High Endurance u otros especialmente pensados para centros de datos, que aseguran performance, velocidad y resistencia incluso en las condiciones más exigentes”.

No obstante, y en general, independiente del tipo de SSD, se recomienda que el usuario deje siempre algo de espacio libre disponible, ya que esto mejora la velocidad y también reduce el desgaste. “Cuanto más se almacene en un SSD lo largo del tiempo, más se ralentizará, ya que se llenará de bloques parcialmente llenos. Se recomienda dejar un mínimo del 10% libre en el SSD para el mantenimiento general y las operaciones en segundo plano del sistema operativo”, advierte el ejecutivo de Kingston.
Una práctica muy básica, pero que debido a las exigencias del día a día algunos usuarios podrían pasar por alto, es apagar debidamente el equipo, sin forzarlo, ya que esto puede corromper no solo los datos almacenados, sino que también los componentes que forman parte del sistema, ya sean SSDs internos o externos. “Una forma complementaria que permite evitar la pérdida de los datos por omisiones de este tipo es poner en práctica la estrategia 3-2-1, que consiste en tener 3 copias de seguridad de los archivos, una de ellas original y el resto a modo de respaldo, almacenados en dispositivos distintos, incluyendo ubicación física y nube. Esto permite diversificar el riesgo ante cualquier pérdida”, agrega Francisco Silva.
Kingston también recomienda revisar con regularidad eventuales actualizaciones, incluyendo firmware, de forma de mantener siempre las últimas versiones y evitar posibles fallas. Para simplificar este proceso, herramientas como Kingston SSD Manager (KSM) permiten mantener una vigilancia estrecha de la unidad, supervisando la salud y sacando el máximo provecho del SSD en general.
Finalmente, otro parámetro a tener en cuenta es la temperatura, especialmente la del sistema completo (por ejemplo, el notebook o el PC estacionario, lo que incluye cada uno de los componentes de su interior). Un SSD operando a temperaturas normales logrará no solo un rendimiento sostenido, sino que también una mayor longevidad.
La evolución de los SSD no se detiene, y cada vez sorprenden a millones de usuarios con nuevos factores de forma, capacidades y performance superior. Pero su salud siempre estará relacionada con el uso que se les dé.
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Fuente: https://www.kingston.com/es/blog/pc-performance/extend-ssd-lifespan-boost-performance
