Teatro y circo en el aula: Teatro Biobío ha realizado más de 100 extensiones educativas en todas las comunas de la Región del Biobío

  • Este año, el área de Educación, Mediación y Públicos de Teatro Biobío ha diseñado 17 extensiones educativas, entre las cuales destacan obras de teatro y circo contemporáneo, para desarrollar en escuelas de comunas rurales y otras zonas alejadas de la oferta cultural concentrada en Concepción, en una apuesta por aportar a la reducción de las brechas culturales en la Región del Biobío.

  • Todas las obras que viajan y se montan en los establecimientos escolares son creaciones de compañías y artistas del Biobío, una decisión de Teatro Biobío que responde a un doble criterio: aportar al desarrollo de la comunidad artística regional y, al mismo tiempo, a la formación de nuevos públicos en torno a la cultura y la identidad local.

  • Desde su apertura en 2018, Teatro Biobío ha realizado más de 100 extensiones educativas, alcanzando todas las comunas de la Región e impactando en más de 40 mil estudiantes y miembros de comunidades escolares, sumando los públicos de estas itinerancias y de las funciones educativas realizadas en el teatro.

  • Teatro Biobío cuenta con financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y del Gobierno Regional del Biobío.

El 23 de septiembre, el equipo de Educación, Mediación y Públicos de Teatro Biobío, junto a la compañía Teatro La Obra, tomará la ruta hacia Nacimiento para presentar la obra Estuario al fin del mundo ante los estudiantes de la Escuela Nacimiento de Nuestro Señor. Al día siguiente, el equipo del teatro partirá rumbo a Yumbel, y así en adelante hacia escuelas en Alto Biobío, Quilaco, Arauco, Curanilahue, Tirúa y Lebu, con distintos montajes y actividades, pero con un mismo propósito: que la experiencia de niños y niñas con la cultura no dependa de la distancia que separa a sus establecimientos escolares de la capital regional, en donde se concentra la oferta cultural.

A diferencia de las funciones educativas que Teatro Biobío presenta en su edificio, estas extensiones son diseñadas para viajar y montarse directamente en escuelas de la Región, en particular en comunas rurales, con el objetivo de aportar a la reducción de las brechas culturales y a la formación de nuevos públicos en torno a la cultura y la identidad local.

Entre mayo y septiembre de este año el equipo ya realizó extensiones en establecimientos en Penco, San Pedro de la Paz, Negrete, Talcahuano, Tomé, Antuco y Los Ángeles, además de Concepción, combinando la obra de teatro Estuario al fin del mundo con la propuesta de circo contemporáneo de la compañía Le Guau titulada Cirkaos, junto con un conversatorio con la cantante y baterista Cancamusa, y un taller de teatro chino de sombras impartido por la artista Catalina Avilés.

Desde su apertura en 2018, Teatro Biobío ha realizado 125 extensiones educativas en las 33 comunas de la Región, impactando en más de 7.500 estudiantes y miembros de comunidades escolares, en un trabajo territorial que año a año se profundiza en comunas como Alto Biobío, Tirúa y Quilaco, catalogadas como rurales y caracterizadas por enfrentar desafíos de participación ciudadana y brechas socioeconómicas y culturales.

«Que un niño o niña pueda vivir una experiencia artística no debiera depender de la suerte geográfica de haber nacido cerca de una capital regional, en donde en general hay una oferta cultural más nutrida. Teatro Biobío no es solo un espacio en el que se programan propuestas artísticas, sino que también forma parte del desarrollo de la Región y eso implica aportar a sus desafíos y a la calidad de vida de sus habitantes. Las extensiones educativas son una forma concreta de conectar la creación artística regional con escuelas de todas las comunas de la Región, incluso las más alejadas, con la convicción de que la cultura cambia vidas y aporta al desarrollo integral de las personas”, señala Fernanda Castillo, directora ejecutiva de Teatro Biobío.

Walther Molina, coordinador de Educación, Mediación y Públicos también rescata que estas extensiones permiten conocer y conectar con estudiantes que viven diversas realidades en la Región del Biobío. “Para muchos niños y niñas estas experiencias incluso representan su primer acercamiento con la cultura y las artes, y eso tiene un valor enorme. Son instancias que además generan espacios de encuentro, participación y vinculación, que pueden marcar la vida de quienes las viven”, señala.

Una Región creativa, pero desigual

Detrás del itinerario de extensiones educativas del teatro hay un sólido diagnóstico: la Región del Biobío es la tercera del país con mayor número de agentes culturales, artísticos y patrimoniales –superada solo por la Región Metropolitana y la Región de Valparaíso–, sin embargo, ese capital creativo no se distribuye de forma pareja; tanto los agentes como la infraestructura cultural se concentran mayoritariamente en Concepción.

Al 2017, la capital del Biobío reunía la mayor cantidad de agentes culturales individuales (entre 140 y 501), seguida por San Pedro de la Paz (entre 56 y 139) y por las comunas de Chiguayante, Hualpén y Talcahuano, con el 6% de agentes, y lo mismo ocurre en el caso de agentes culturales colectivos (CNCA, 2017). Del mismo modo, de los 266 espacios culturales registrados en el Biobío, la gran mayoría se encuentra en los centros urbanos, lo que implica brechas entre contextos rurales y las ciudades en términos de oportunidades de participación cultural.

Extensiones con el sello del Biobío

Las extensiones educativas de Teatro Biobío también están cargadas de identidad local ya que las puestas en escena de este año son creadas por compañías de la Región, una línea programática y estratégica que forma parte del ADN de Teatro Biobío.

Estuario al fin del mundo, la obra que viajará el 23 de septiembre a la Escuela Nacimiento de Nuestro Señor, es de la compañía Teatro La Obra, oriunda de Coronel, con más de dos décadas de trayectoria, escrita y dirigida por la dramaturga penquista Gisselle Sparza. Y, Le Guau, la compañía circense que entre el 12 y el 26 de agosto presentó su espectáculo Cirkaos en escuelas de Penco, San Pedro de la Paz, Negrete y Talcahuano, forma parte activa de la comunidad circense del Biobío.

Asimismo, en el edificio del teatro penquista más de la mitad de la programación anual es creada a nivel regional, lo que se expresa principalmente en el ciclo Hecho en Biobío, que busca aportar al desarrollo de la comunidad artística local.

Extensiones y funciones escolares: un viaje que es de ida y vuelta

Detrás de las extensiones educativas también hay una apuesta a largo plazo: además de las itinerancias hacia establecimientos escolares de la Región, Teatro Biobío presenta en su propio edificio funciones dirigidas a estudiantes con el fin de que quienes viven propuestas artísticas en sus escuelas luego puedan conocer el teatro y ver un montaje sobre el escenario más grande de Chile.

Desde 2018, Teatro Biobío ha presentado 153 funciones educativas en sus salas, sumando más de 33 mil asistentes, entre esas, Historia de un naufragio, con la coreografía de Paola Aste y la dramaturgia de Leyla Selman; Pájara, la más reciente dramaturgia de Guillermo Calderón y producción de Teatro Biobío; y Freire. La epopeya de las provincias, coproducción del teatro con Tryo Teatro Banda.

Otras puestas en escena de este año han sido Libre circulación (ConTensión), La Araucana (Tryo Teatro Banda), Cómicos sin candilejas (Teatro La Obra), La evidencia (Colectivo Incorpórea), Un cuento chileno (Niebla), El coro de las trágicas (La Otra Zapatilla), Vestigial y Estela Cósmica (Casa Taller), La leyenda de la niña y el dragón (La Once), Mi vecino Totoro (Hayao Miyazaki y Studio Ghibli) y Mamá Choclo (Yerko Tolić y La Compañía Imaginaria), además de Cirkaos y Estuario al fin del mundo, todas presentadas con el fin de que el vínculo con cada comunidad educativa no se agote en las extensiones, sino que se afiance en un viaje de ida y vuelta, no solo con el teatro, sino con las artes escénicas y la cultura en general.