Una ventaja competitiva de la IA que pocos ven

La IA en las empresas está transformando rápidamente las operaciones para influir en las decisiones estratégicas que definen los resultados. Durante años, la IA fue considerada como una agenda de modernización. Hoy, ese cambio llega de una manera distinta para los líderes: la necesidad de operar a una velocidad continua e incesante para transformar los modelos de negocio y acelerar la generación de valor en distintos sectores. La competencia ya no se centra solo en innovar, sino en la capacidad de aprender, probar, adaptarse y ejecutar más rápido de lo que cambia el mercado.
Este tema cobra cada vez más relevancia porque la inteligencia artificial acelera todo al mismo tiempo: las decisiones, los ciclos de innovación, el comportamiento del consumidor, la competencia y la obsolescencia. Las empresas que antes operaban con planes de largo plazo ahora necesitan revisar constantemente su estrategia, mientras surgen nuevos modelos de negocio y los cambios tecnológicos ocurren a escala global casi en tiempo real.
La frase que quizá mejor represente este escenario es: «La principal métrica ahora es la velocidad». Esta afirmación ayuda a explicar por qué empresas de sectores más estructurados y regulados, como la banca y los seguros, han comenzado a revisar sus modelos operativos. El ritmo impuesto por la IA generativa está transformando la manera de hacer negocios, porque la ventaja competitiva depende cada vez más de la rapidez con la que una empresa es capaz de experimentar, validar hipótesis y escalar soluciones.
Según Gartner, el 63% de las organizaciones no cuenta con prácticas adecuadas de gestión de datos para IA y, para 2026, las empresas abandonarán el 60% de los proyectos de inteligencia artificial que no estén respaldados por datos preparados para este tipo de tecnologías. Esto significa que la ventaja competitiva tenderá a depender menos del acceso a los modelos de IA y más de la capacidad de las compañías para organizar, conectar y transformar sus propios datos en inteligencia aplicable al negocio.
En un entorno de aceleración constante, los datos estructurados se convierten en uno de los principales factores para sostener la velocidad, la capacidad de adaptación y la generación de valor a escala.
La percepción es que el futuro pertenecerá a las organizaciones que sean capaces de ajustar el rumbo con mayor rapidez en un mundo donde la inteligencia artificial está acelerando el ritmo de las decisiones, la innovación y la competencia. Cada vez más, las empresas que aprenden y ejecutan más rápido tendrán mayores posibilidades de ampliar su capacidad para generar valor en mercados en constante transformación.
Por Filipe Cotait, CEO de Stefanini Data & Analytics
